sábado, 16 de junio de 2012
Las plantas son auténticos laboratorios naturales que producen millones de sustancias. Muchas de ellas ha sido enormemente beneficiosas para la humanidad como el azúcar, aceite de oliva, el taxol, la quinina, etc. La penicilina y otros antibióticos se lo debemos a los hongos que no han sido menos. Muchos insectos y vertebrados, tanto terrestres como marinos, son firmes candidatos a ofrecernos la sustancias más ansiadas para la humanidad, anticancerígenos en su mayoría. Este ecosistema ha estado coevolucionando millones años juntos y todas estas sustancias son en función del equilibrio e interacciones entre reinos y las luchas por la supervivencia que en éstos se producen. Si este equilibrio no se da o los cambios que se produzcan en el futuro son muy drásticos es posible que estemos diciendo adios a grandes avances que posiblemente no volvamos a ver más como especie. Bueno, alguno podrá decir que ahí está la biotecnología dura. Yo les pregunto cual es la biotecnología más potente hasta ahora? millones de años de pruebas entre más 50 millones de especies ofrecen una espiral de productos naturales ilimitado que ni el laboratorio más perfecto podría llevar a cabo. Es un sistema tan bien engrasado que es casi improbable que desaparezca, salvo que se arrase por completo.
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